Un grito para despertar a los dormidos, para despertar a los esclavos de los terruñeros fascistas, de los nacionalistas que pretenden devolvernos a los reinos medievales de taifas

PROBLEMAS, DINAMICA Y OBJETIVOS DE CIUDADANOS

Hola compañeros, hoy he entrado en el foro de Ciudadanos después de una buena temporada de ausencia y me he sorprendido agradablemente. Y también me he sentido obligado a mandar un mensaje a dos de los foros de debate interno: "ULTRAS" y "DOS CORRIENTES". Me permito insertar en nuestro blog una copia del mensaje, pues creo que trata de asuntos que son esenciales para nuestro Partido.



COMIENZA LA COPIA

... Hola compañeros: hacía tiempo que no entraba en el foro y me he vuelto a llevar una sorpresa agradable. Me resulta reconfortante leer a personas con una elevada claridad de ideas, y estos días volveré a participar.

Me han atraido especialmente dos foros, el de ULTRAS y el de DOS CORRIENTES. Y quiero leérmelos con detenimiento para participar en el debate e intentar ayudar a clarificarnos.
Permitidme, antes de nada, apuntar algunas ideas: me preocupa que el partido tenga un ideario clandestino, que los no afiliados no pueden conocer, al estar oculto en la zona reservada, cosa que no sucede con otros documentos. Es cierto que el ideario tuvo que elaborarse a contrarreloj y con agobios participativos, y tiene algunas deficiencias, pero creo que lo esencial está ahí, y permite tres cosas:

1) definirnos como un partido integrador que ocupa el centro por la derecha y por la izquierda... yo diría que se sitúa ocupando todo el espacio que va del cuatro al seis e incluyendo a la izquierda liberal y coherente y a la derecha progresista. Con esta orientación, creo que podemos crecer mucho y construir un partido bisagra a nivel español si mantenemos la unidad y la racionalidad.
Por eso quisiera intentar ayudar con argumentación racional, para evitar el riesgo de darnos caña unos a otros por impotencia.
Las ideas de Suárez Retuerta, en el foro "ultras" puden ser muy útiles.

2) definirnos como un partido que defiende una concepción plural de la nación española, integrada por nacionalidades y regiones mediante unas instituciones que perfilen un Estado compuesto, que permita el autogobierno ---dentro de los límites constitucionales--- y la existencia de un Estado viable en el centro. Pero para poder sostener este Estado tenemos que elaborar la concepción de un patriotismo integrador y no excluyente, sobre la que construir un nacionalismo cívico, de ciudadanos iguales y solidarios, y que rechace el nacionalismo separador, confederal, bilateral e insolidario. Para mí, la democracia no podrá funcionar en España ---ni en ninguna de sus partes--- mientras esto no se tenga claro. Es vital que nos clarifiquemos en esto, para vencer al nacionalismo anacrónico, sectario y homogeneizador, y para que no nos quedemos amputados en una especie de anarcociudadanía que no sepa percibir la existencia de unos intereses generales que existen, son formulados polémicamente por las instituciones democráticas, y es preciso defender e impedir que sean monopolizados por los que usurpan la representación "nacional". Me interesa recordaros que los diversos sectores de la ciudadanía tienen intereses y percepciones distintos, y es preciso debatir para llegar a un mínimo común denominador que gane el apoyo de la mayoría a una de las opciones en disputa.

3) En tercer lugar, si el ideario se conociera públicamente borraríamos del mapa las acusaciones de ultraderecha que se nos hacen para descalificarnos, pero también serviría para hacer pública una orientación que, como decía Suárez Retuerta, intenta recoger lo mejor de la derecha y de la izquierda en la definición ideológica y de las políticas concretas. De ese modo le cortaríamos el camino a la degeneración "progre" de la izquierda oficial, que está conduciendo el país al desastre.

Si todo esto se tuviera claro, nuestro papel ---y no sólo en Cataluña--- podría ser muy importante históricamente, como bisagra integradora y verdaderamente progresista frente a la degradación originada en el nacionalismo periférico y el pensamiento plano, sectario, rastrero y electorero del Gobierno actual y sus aliados.

Si consiguiéramos un porcentaje importante de votos de socialistas descontentos y de liberales que no se sienten satisfechos en el PP, a nivel español, habríamos ocupado un vacío que hace que las bisagras sean los radicales o los soberanistas o independentistas, y abriríamos camino a un pacto de Estado a tres o a dos entre el PP, el PSOE y C´s.
¡Cambiaríamos el rumbo histórico del país!

Para terminar con este reingreso en el foro que supongo que os dará temas para debatir, quiero comunicaros, que así como me preocupa que no seamos capaces de mantener la integración ideológica, me preocupa igualmente que por falta de rumbo, o de eficacia, o por falta de claridad, comiencen a aparecer cosas organizativas extrañas. Si empiezan las cacicadas, o los comisarios políticos de la jerarquía, el partido no saldrá adelante.

Nada más de momento, compañeros, después de leeros me siento orgulloso de estar en C´s, pero hace falta mantener la tensión democrática, sin impotencias ideológicas o maniobras caciquiles.

Espero no haberme salido de tema. Mando una copia de este mensaje al hilo "DOS CORRIENTES".




Ahí os va eso
Saludos

EL INFAME PASADO DE ALBERT RIVERA

Poesía de Fray Josepho en “Libertad Digital” del 28.11.06






Con una apostilla a pie de título:
(L. B.-B.)

Ese sí que es paripé,
El de Montilla y Piqué.
Uno vino del Pe Té,
El otro del Pe Ce é,
Y entre los dos arruinan
Al Psoe y al Pepecé.

Eso sí que es paripé.

(Ele. Be.-Be).



El Periódico de Cataluña, secundado por otros medios informativos, ha emprendido una campaña contra el líder de Ciutadans, Albert Rivera. Al no existir en Cataluña, por imposibilidad metafísica, caso alguno de corrupción política, los sagaces reporteros de investigación catalanes se han tenido que poner a rastrear el pasado del joven diputado autonómico. Y –horror– han descubierto que tuvo relación con las Nuevas Generaciones del PP. Lo peor de todo es que es el propio Partido Popular el que acusa a Rivera del execrable delito de haber militado en su rama juvenil. Qué cosas.


Culpable, criminal, facineroso,

estafador, malvado, forajido,

sinvergüenza, malévolo, bandido,

delincuente, dañino, criminoso...

Depravado, corrupto, escandaloso,

despreciable, indecente, embrutecido,

traicionero, villano, fementido,

conspirador, indigno y alevoso.

Infecto españolazo, hijo de perra,

enemigo mortal de nuestra tierra,

¡por fin se desveló tu paripé!

Tu pasado es infame y demoniaco,

pues ya sabemos, réprobo bellaco,

que estuviste muy próximo al PP.





¿Cataluña sabe lo que es la democracia?

Pilar Castro-Villalba

Estando como están los políticos catalanes inmersos en un tiritera o temblor corporal y "coral" -nueva palabra para hablar de un grupo de gentes- ante la aparición de nuestro partido, Partido de la Ciudadania, hoy me he dado cuenta hasta que punto, en esta Cataluña de nuestros amores, y a estas alturas del siglo XXI, no se sabe ser demócratas.

La clase política catalana no se ha enterado como funciona esto de ser demócratas. Le es imposible, como en toda la trayectoria de la historia de España, -aquí no se distinguen ni autonomias ni realidades históricas- en la concepción civica, filosófica y de vida que encierra algo tan grande como la Democrácia, acaso por falta de cultura, y es imposible, no hay manera de que entre por fin y del todo, no ya en los medios de comunicación si no en los politicos, que gracias, precisamente a la democrácia y con votos que lo sustentan, pero sólo por pactos entre unos y otros, estos que se alzan con mayorias sumadas y restadas, son los que nos van a gobernar.
Los hay que creen que llevan en sus genes la democrácia genuína, la autentica y la que deben imponer a toda costa. Política esta que desde luego se aleja totalmente de lo que es LA DEMOCRACIA.

No lo esperaba tan pronto, pero el Sr. Carod, el domingo, en la Vanguardia, asomó de nuevo la "patita" !Anda que la frase no tiene desperdicio en tanto que está dicha por alguien que vibra, se estremece, suda, se deshace, tiembla y le sube el pavo cada vez que de sus labios, protegidos por el bigote, surge la palabra democrácia y Cataluña¡.
Y dice el Sr. Carod: "Cataluña puede tener un presidente de la Generalitat andaluz. Pero España no puede tener un presidente catalán".

La frase, Sr. Carod, no tiene desperdicio, pero dicha por usted a mí, como ciudadana libre y democrática me causa mucha, mucha pena y preocupación.
Recordarle a este señor que Pi y Maragall, y Cambó... ¡Bueno, para que hablar de historia!.

Esto es como cuando vivía Franco. Si un niño salía muy, pero que muy listo, se le decía que "llegaria a ser Ministro". Presidente no, que no había y además estaba Franco, el que de verdad sabía lo que debia hacer con el españolito/ita.
Carod no nombra a todos los catalanes que han sido ministros en los distintos gobierno es la España democrática y yo le pregunto ¿Les pidieron el carnet de espoñoles?.

¡Por Dios, Sr. Carod!. Hay algo que usted debiera recordar y tener en cuenta.
Las meteduras de pata de aquellos que se erigen en dirigentes politicos y tratan de dar ejemplo, son tan imperdonables, que de estar en un país verdaderamente democrático, hace tiempo, mucho tiempo que usted habría desaparecido de la política.
Pero no ha sido ese comentario, ni la sorpresa de la huelga en la Moncloa por parte del personal de "limpieza" y la falta de información sobre la misma, -aunque puede imaginar de que se ha tratado de un asunto doméstico, ja, ja, ja,- lo que ha colmado mi aguante como ciudadana libre, que nada más levantarse piensa en que, cada día a cada minuto de ese día hay que estar vigilando por si, alguna de nuestras actuaciones puede no ser democrática.

Hago este sano ejercicio por respeto a los demás, pero en realidad, obro así para poder, por la noche, dormir en paz.

Lo que me ha indignado y nos debe indignar, por su perversión, su atáque trasnochado, su estilo chabacano y su intención malévola, es esa información que con fotográfia incluída publica el Periódico de Cataluña. Y dice:
"Albert Rivera ocultó a sus votantes que había pertenecido al Partido Popular"
¿Que han querido decir con eso?
¿Que es lo que se busca con una información tan "trascendental?.
¿Como puede considerarse una "ocultación de un pasado en el P.P. como algo que, tal y como está redactada la noticia, busca escandalizar.
¿Escándalo en qué?.

Entonces me pregunto como es posible que en un país tan democrático, tan europeo -lo repito demadiadas veces- se avise con mala, muy mala fe que tal o cula personaje político perteneció a cierto partido.

Bueno, pues vamos a recordar procedencias políticas.

El Sr. Ventrell: De Terra Lliure. Dicho partido u organización terrorista, no democrático tiene sobre sus espaldas algún que otro muerto...
El Sr. Carod, quiera o no nació en un Cuartel de la Guardia Civil ¿Es eso suficiente para considerarlo marcado?- ¿Y que me pueden contar de las nuevas corrientes que han adoptado muchos partidos de izquierdas, sin nombrar a ninguno, que en su día apoyaron y defendieron una de las dictaduras más espantosas de la historia, la que se dedico a eliminar físicamente al contrario mediante la muerte como fue el Partido Comunista?
El Partido para la Ciudadanía, el Partidfo Popular, Esquerra Republicana, Convergencia y Unión, etc. etc., todos estos partidos, Sr.Carod son total y absolutamente democráticos al aceptar la Constitución y tener fines lícitos.
Así, todos pueden entrar en la arena política para luchar, por supuesto luchar, pero limpiamente, por ser los que gobiernen.

Pero manipular de forma tan perversa el pasado de Albert/Alberto Rivera, informando que había sido del P.P., como si hubiera pertenecido a las S.S. alemanas, me parece de una pobreza intelectual deleznable, máxime cuando esa información surge en un periódico que debe, a no ser que sea un panfleto reverencial y rastrero a las órdenes de quien manda, informar, no predicar guiando y manipulando la noticia.
Eso deben dejarlo para los artículos de opinión, que por supuesto pueden ser muy discutidos.

Hubo un tiempo en que para mi, el Periódico de Cataluña, era un periódico del que me fiaba y leía con atención.

Ahora es tan melodramático en todo lo que se refiere a cualquier noticia sobre la oposición, cualquier oposición, que de una pequeña noticia puede llegar a montar un drama mucho mayor que aquel que tanto nos entretenía en otras épocas: "Ama Rosa".
Lo triste es que quienes nos van a gobernar, al comportarse como lo hacen dan pena y preocupan.

No puedo olvidar otra de las perlas del Periódico de Cataluña. Un periodista nos ha advertido que: "en el Parlament de Catalunya hay una puerta de servicio por el que se cuela cualquiera".

¿Como es posible que a estas alturas en un Parlamento, ejemplo para toda Európa y resto del "estado español" tenga un puerta de servicio?

Es de esperar que por esa puerta -caso de que exista- no salgan ahora los que presumen que entran, en coche y por la puerta principal.
Por eso, les recuerdo a todos, que el Partido de la Ciudadanía, el Partido del Sr. Rivera y de algunos ciudadanos más que ejercen su libre compromiso con cualquier partido, han entrado en el Parlament con los mismos derechos y de forma tan limpia como todos los demás.

Así a todos los demócratas les pediría una cacerolada por la desaparición de la puerta de servicio del Parlament. !A estas alturas...¡

Y para acabar, solidarizándome con Albert/Alberto Riuvera, me confieso:
Fui funcionaria de los Sindicatos Verticales.
Fui mlitanbte apasiona de los primeros dias del Partido Socialista Obrero, con carnet incluído y me sentí casi "iluminada con la ilusión y el cambio que llegaba" hasta que con el tiempo, me fui dando cuenta de que a los mejores, a los más preparados ,se les fue apartando y dejando de lado, y que en el fondo interesa mucho más "la politiquilla" que el ciudadano y sus libertades sin mentiras.

Ahora, pese a que mi compromiso particular y privado con la vida como escritora, me ha impedido durante algún tiempo pertenecer a ningún partido, ahora repito, soy a mucha honra, militante del Partido de la Ciudadanía.
¿Lo van a entender nuestros políticos o no?.




EL 'SÍNDROME DE CATALUNYA'

Artículo de Antonio Robles en “La Ilustración Liberal”, num. 28, verano 2006.

1. Justificación
El nacionalismo ha convertido toda disidencia en una patología. Ejercicio simple y efectivo cuando se tiene al auditorio de tu parte. Es hora de enfrentarlos a un juego de espejos, para que se vean con los mismos ojos con que nos juzgan; pero con una diferencia: intentaré dar razones además de revelar las diversas infecciones nacionalistas que han convertido Cataluña en una sociedad enferma. Eso no me disculpará, pero al menos podremos confrontar visiones. Seguro que no tendré la razón en todo o en la mayor parte de lo teorizado a continuación, y colectivos o personas diversas tendrán razones para sentirse molestas; es el precio por intentar explorar lo que nos pasa y por qué nos pasa. Disculpas de antemano, si así fuere. Y una última aclaración: en cualquier caso, los ciudadanos son libres para elegir su destino, sea cual sea éste, incluso el de la sumisión, por lo que mi diagnóstico sólo es cognitivo, en modo alguno sancionador de conductas. Como decían en mis infancias: cada cual va al infierno por el camino que elige.




En 1973, en la ciudad de Estocolmo, en un asalto, los ladrones retuvieron a los empleados del banco durante varios días. En el momento de la liberación un periodista fotografió el instante en que una de las rehenes y uno de los captores se besaban. Este hecho sirvió para bautizar como "Síndrome de Estocolmo" ciertas conductas "extrañas" que demuestran afecto entre los captores y sus rehenes. Desde entonces se conoce con ese nombre la conducta de afectividad que sentiría el individuo sujeto a secuestro, como autoengaño y modo de agradecimiento, al vivir en una situación de suma fragilidad y chantaje. La consecuencia más desalentadora culminará en la justificación de la conducta ilegal de los secuestradores.
Cuando escribía Extranjeros en su país[1], a finales de los 80, ante la imposibilidad de dar una explicación al silencio de los castellanohablantes despojados de sus derechos lingüísticos en Cataluña, adopté el concepto de "síndrome de Estocolmo" para describir la sumisión social al nacionalismo. Quince años después, quiero describir con más detalle aquella metáfora. Pero ahora con un concepto aún más exacto: "El síndrome de Catalunya". Para ello me he valido del concepto psicoanalítico de "complejo de inferioridad", en diversas variantes, como respuesta a una situación conflictiva que causa frustración, intranquilidad, miedo, angustia o desajustes con el entorno. En términos freudianos, se trata de un mecanismo de defensa, es decir, de una de las maneras adaptativas inconscientes que posee el individuo para resolver esos conflictos y reducir la angustia que le producen.
El "acoso moral" que han sufrido cientos de miles de inmigrantes andaluces, extremeños, gallegos, aragoneses, castellanos, valencianos –españoles, en suma– a lo largo del último tercio del siglo XX en Cataluña por parte de una élite intelectual y política camuflada en el nacionalismo catalán ha llevado a la inmensa mayoría de ellos al autoodio, a la vergüenza, o si prefieren a la desgana cultural, lingüística y nacional y, por ende, a comportarse como si fueran culpables de un pecado original lingüístico por no hablar catalán y seguir utilizando el castellano en una tierra donde les han repetido hasta la saciedad que es una lengua agresora, culpable de la debilidad de la "lengua propia" del país e instrumento imperialista de la dictadura franquista para eliminar las señas de identidad de la "nación catalana".
Soportar este tipo de acusaciones en un tiempo histórico y en un espacio geográfico donde toda sospecha de centralismo, franquismo, españolismo, fachismo se hacía insoportable a causa de los aborrecibles 40 años de la dictadura, y donde tales apelativos se habían mezclado a propósito y maquiavélicamente con todo lo que fuera cultura y lengua españolas; soportar, digo, tan pesada carga no estaba a la altura de la inmensa mayoría de los castellanohablantes, que, por otra parte, carecían en su mayoría de instrumentos intelectuales para defenderse de la agresión. Como consecuencia de ese acoso moral continuado y generalizado desde el poder autonómico y sus medios de comunicación se produjo una contaminación, también generalizada a sindicatos y partidos de izquierdas, sobre todo a CCOO, UGT, PSUC y PSOE/PSC; no porque fuera mayor, sino porque en estas formaciones se concentraba la mayoría de los inmigrantes castellanohablantes de raíz cultural española (también lo es la catalana, por ser una parte del todo, pero en fin... el lenguaje es la primera víctima del catalanismo).
Todo ha sido siempre muy sutil. Se empezó por aquello de: "Los caciques te echaron de tu tierra y dejaron sin futuro a tus hijos; aquí, en tu país de adopción, te damos trabajo y un futuro para ellos" (No eres tú quien se gana el sueldo, ni cooperas con el empresario a aumentar sus ganancias; es el patrón quien te salva de la miseria. Los años 60 son un claro exponente de la explotación de la clase trabajadora inmigrante, hacinada en colmenas del cinturón o de barrios enteros de aluminosis, que tantos dividendos dieron a los especuladores de entonces, a los nacionalistas de ahora); "Cataluña me quitó el hambre por primera vez" (Se empiezan a asumir sentimientos de culpa, mezclados con los de agradecimiento. El acoso moral comienza a erosionar conciencias); "No muerdas la mano de quien te da de comer"; "De fuera vendrán y de tu casa te echarán" (A la menor resistencia, mayor dosis de acoso moral); "La lengua catalana desaparecerá en 50 años por culpa del castellano" (Victimismo como estrategia para legalizar futuras agresiones a la lengua impropia).
Nada de imposiciones brutas ni evidentes, siempre sutiles formas de acoso moral, como la campaña En català, si us plau (la mayor y más eficaz campaña para imponer el catalán como única lengua aprovechando un entorno de evidente injusticia contra ella. El imperativo es indirecto pero evidente: "En català", sólo en catalán. Después de la coma venía el "si us plau", coletilla para mostrar indefensión y de paso culpabilizar al castellanohablante). Se trata de hacerlo sentir culpable: él, que vive y se gana el pan en Cataluña, ni se molesta en hablar "la lengua propia del país", lengua minorizada por él como agente inconsciente del franquismo; lengua, por otra parte, frondosa y exuberante, amenazadora y descomunal, con más de 300 millones de hablantes en todo el mundo (intento sucio de que el castellanohablante se acompleje por hablar una lengua soberbia y acepte la sustitución). Tales sutilezas son imposibles de percibir por cientos de miles de ciudadanos que se sienten culpables de las desventuras de una lengua a la que, lejos de poner en peligro, han sacado de su marginalidad demográfica (si no hubiera sido por la inmigración, ahora la lengua catalana tendría de dos a tres millones de hablantes, en lugar de los seis o siete de la actualidad, según un estudio demográfico de Anna Cabré).
Hasta la misma palabra "inmigrante", una vez interiorizada, les lleva a asumir su condición de extraños, forasteros o extranjeros. Esa evidencia quedará como una huella inconsciente de súbdito agradecido, ciudadano sin derecho ni altura para ocupar democráticamente el poder de la "propiedad". Una prueba de ello es que existe un 48,8% de catalanes que dicen tener como lengua propia el catalán, cuando en realidad el número de catalanes con lengua materna catalana es únicamente del 44,4%. Ese 4,4% de diferencia juraría haber matado a Manolete con tal de pasar desapercibido.
El campo de la Historia es otro de los potros de tortura que ha utilizado el nacionalismo para acomplejar y responsabilizar de los males de Cataluña a los inmigrantes: "La Guerra Civil se libró contra Cataluña", "La Guerra Civil la perdieron los catalanes" (¡Como si "la República", la democracia española, Azaña, García Lorca, Antonio Machado o el bueno de mi tío Juan fueran de Olot!). El victimismo falsifica de raíz la contienda española de clases y convierte términos como "facha" o "franquista" en algo genuinamente español. "Esos feos atributos –dirán de mil maneras– son de ustedes, los españoles. ¡Avergonzaos!, pedidnos perdón; o sea, callaos. Al menos no empeoréis nuestra vida presente con vuestra presencia cultural bastarda, que tanto mal nos ha hecho". O lo que es lo mismo: "¡Cooperad con el catalanismo, único método de redimir vuestro pecado original de hablar la misma lengua que Franco!".
No es extraño, por tanto, que el 11 de septiembre de 1714 se presente como una guerra de liberación e independencia contra España, en vez de una lucha de intereses por imponer una dinastía monárquica. Eslóganes, chistes, camisetas con la teoría de la evolución, utilizada para mostrar el avance de la inteligencia y la civilización a través de una secuencia de prototipos humanos evolutivos, el primero de los cuales representa a los españoles a través de imágenes de monos a cuatro patas, hasta llegar, erguidos y afeitados, a los sapiens catalanes. Una retahíla de insultos nunca contestados, sumisión e impotencia, silencios, miradas, desenfoques históricos, mitos, desventuras reales e inventadas: todo es lícito para destruir la autoestima cultural y lingüística de tres o cuatro millones de ciudadanos españoles que sólo pueden ser considerados catalanes a condición de que dejen de ser lo que sienten.
Aceptar la mirada de superioridad con que te mira el otro como una minusvalía tuya es asumir la inferioridad respecto del otro. Llegado el caso, sólo habrá espacio para las concesiones. Marcados con el estigma, lo ocultan de mil maneras transparentes: relativizan el acoso lingüístico, lo justifican o lo defienden, miran para otro lado cada vez que desprecian sus raíces culturales, arrían los símbolos de España, callan o asumen. En el peor de los casos, ejercen de verdugos al servicio del exterminio de sus propias vivencias y sentimientos españoles. De ese entramado de despropósitos y renuncias surgen tipologías diversas, todas ellas marcadas por un inconfesable "complejo de inferioridad".
2. El 'Síndrome de Catalunya'
Aunque parezca una exageración, considero que todos los que residimos hoy en Cataluña padecemos en mayor o menor medida este síndrome: unos porque lo imponen, otros porque lo soportan, otros porque caen en su patología, y los demás porque han de padecer la dialéctica patológica de una sociedad enferma de nacionalismo. Como las gripes, hasta quienes no las padecen viven la tensión y la incomodidad de su prevención.
Divido la patología en múltiples categorías; el grueso de los ciudadanos que las padecen son inmigrantes castellanohablantes, pero no exclusivamente: hay miles de catalanohablantes, aunque en ellos el efecto no tenga tanto contraste, por ser su malestar menos objetivable. La exclusión de un castellanohablante llegado de fuera de Cataluña por no saber catalán es más objetivable que la inclusión por defecto de todo catalanohablante en el nacionalismo.
2. 1. Castellanohablantes "alienados"
Son incapaces de visualizar su condición. Sufren, pero no alcanzan siquiera a ver el origen de su malestar. Son grupos de escasa instrucción social, nada estructurados en categorías políticas, llegados casi todos de fuera en las oleadas de los años 50 y 60. No militan ni votan en las elecciones autonómicas, y cuando lo hacen se esparcen por todo el arco parlamentario, sin criterio conocido. Mayoritariamente, viven en las ciudades dormitorio del cinturón industrial y en las zonas turísticas costeras, y en menor medida en el resto de Cataluña. Sus hijos son carne de cañón en la escuela pública, dirigida por la Logse (LOE), la inmersión y el fracaso escolar. Sueñan con jubilarse y volver a su pueblo natal, prueba irrefutable de que su vida en Cataluña ha sido un paréntesis soportado por la nostalgia del retorno. Vana ilusión en la mayoría, pues no es fácil dejar aquí a sus hijos y allí no encontrar casi nada de lo que añoraron siempre.
2. 2. Inmigrantes con Síndrome de Catalunya
En esta categoría aplico el concepto general de "Síndrome de Catalunya" a un grupo concreto. Y, como advertía al principio, utilizaré este termino en lugar de "Síndrome de Estocolmo" porque éste es una patología provocada por un reducido grupo de secuestradores sobre sus secuestrados, mientras que el acoso moral sufrido en Cataluña es el drama sufrido sin excepción por la totalidad de la población a manos de una cultura catalanista y de sus gestores, los nacionalistas. Al menos hay dos grupos distintos azotados por este "Síndrome de Catalunya": el de "los politizados", que suelen militar en el PSC y la izquierda en general, y el de "los no politizados", de parecidas características sociales pero alejados de la política.
2. 2. 1. Inmigrantes politizados con Síndrome de Catalunya
Son estómagos agradecidos, piezas prescindibles de la maquinaria del PSC o de cualquiera de las versiones del PSUC (IC), CCOO y UGT, que abrevan en pequeños cargos públicos o en concejalías de ayuntamientos charnegos.Son la tropa del PSC. Se saben ocupantes privilegiados de cargos y puestos que, por su origen, el catalanismo no les permitiría ocupar; por lo que han de pagar con fidelidad histérica la gracia concedida por el amo de la masía. Y es que, como acertadamente describían socialistas díscolos en una carta dirigida a sus hermanos del PSOE,
"hay que comprender a estos compañeros, porque les ha costado mucho llegar donde están, son muchos los complejos que han debido afrontar y los rasgos identitarios que han debido hacerse perdonar, han tenido que renegar de demasiadas herencias, el precio por ser considerados catalanes elegibles ha sido demasiado alto... como para pedirles ahora que tengan discurso propio".
Es la chica secuestrada que besa a su secuestrador. En términos patológicos, es la respuesta emocional a la extrema vulnerabilidad e indefensión que produce el cautiverio, que,
"cuando es consciente y voluntaria, tiene como objeto obtener cierto dominio de la situación o algunos beneficios de los captores, o bien como un mecanismo inconsciente que ayuda a la persona a negar y no sentir la amenaza de la situación y/o la agresión de los secuestradores" (Skurnik).
Generalmente sin estudios universitarios, proceden mayoritariamente de la inmigración andaluza. Muchos de ellos pasaron del señorito andaluz al capataz nacionalcatalanista sin transición. La adhesión sentimental al PSOE fue el cebo utilizado por el nacionalismo del PSC para atraerlos al redil nacionalsocialista y destruirlos como socialistas y como personas. Agradecidos y acomplejados, ejercen de tontos útiles. De nuevo los dueños de la masía imponen "la propiedad".
2. 2. 2. Inmigrantes no politizados con Síndrome de Catalunya
Participan de los mismos síntomas que los encuadrados en la órbita del PSC, pero toda su participación política se reduce a votar. Y no siempre lo hacen.Son gentes que asumen sin crítica ni resistencia los tópicos al uso: "Cataluña es la comunidad que paga más y recibe menos", "Las únicas autopistas de pago son las catalanas", "En cuanto pasas el Ebro, todas las carreteras son gratuitas", "El catalán es la lengua propia de Cataluña", "La presencia del castellano en Cataluña viene de una violencia antigua", "Los españoles nos tienen manía" (la "catalanofobia" de Carod Rovira), "El catalán desaparecerá en 50 años por culpa del castellano", "Cataluña es una nación", "Los papeles de Salamanca son un expolio imperialista", "¿Para cuándo la devolución del Castillo de Montjuic", "Si vas a Francia, ¿qué has de hablar? Pues en Cataluña, catalán"... Reproches, desaires, desdenes.
¡Cuánto desprecio escondido en gracietas sin maldita la gracia hacia la canción española, el flamenco, las sevillanas, los fachas de Fachadoliz o el deje andaluz! Y un sinfín de conceptos y símbolos satanizados por el constante goteo de exclusiones, insultos y acosos, como la quema de banderas españolas, su retirada de ayuntamientos o la inmediata calificación de fachas a quienes se atrevan a lucirla. Últimamente se han concentrado en calificar de ultraderechistas a todos los que disienten del "Estatus", como la COPE, Onda Cero o El Mundo, o de nazis a los que alientan el boicot a productos colaboracionistas con la exclusión catalanista, como si Catalunya Ràdio, Òmnium Cultural, las "Oficinas de Delación Lingüística" que multan por tener el letrero en castellano, las pintadas xenófobas contra todo lo español o las tachaduras en las señales de circulación de toda referencia a España no fueran lo que proyectan en los demás.
Hoy, lo ultimísimo en insultos es el grito de "Espanyols!"; sin contar un sinfín de temores por llevar pegado en el coche el toro de Osborne, o cualquier otro signo de identidad "español", que amedrentan a quienes legítimamente los quisieran portar. Pero sobre todo señalan lo que es lícito pensar, decir, portar, y lo que no. Y, en cualquier caso, ellos construyen siempre tu propia personalidad. Por eso los ciudadanos de Valladolid son de Fachadoliz; las asociaciones en defensa del bilingüismo, españolistas, o sea, fachas; Fernando Savater, por denunciar la raíz totalitaria del nacionalismo, facha y nacionalista español; Albert Boadella, de azote del ejército a golpista...; Rodríguez Ibarra... deduzcan. Imaginen qué apelativos tendremos la gente común que nos empecinamos en defender nuestro derecho constitucional a seguir enseñando en castellano o rotulando en el idioma de Cervantes.
Es difícil explicar la naturaleza de ese virus nacionalista que ha conseguido aturdir el alma de la inmensa mayoría de estos inocentes ciudadanos. Ni siquiera saben por qué reaccionan en contra; es un resorte, estímulo-respuesta. No es que no se sientan españoles, o que quieran dejar de serlo. No. Es que están condicionados como los perros de Paulov. España = Facha. Bandera española = Facha. Defensor del castellano = Facha = Del PP = Españolista. O todo a la vez. Esta actitud es general en los sectores de izquierda, en periodistas, profesores y políticos. O lo que es lo mismo: cuanto más en contacto se está con el aquelarre cotidiano nacional, más expuesto se está a la contaminación.
El grupo social que en este apartado analizamos como "inmigrantes no politizados con Síndrome de Catalunya" está compuesto por ciudadanos honrados a quienes nadie tiene en cuenta. Como con los "inmigrantes alienados", nadie llorará por ellos.
2. 3. Socialistas lúcidos
Dentro de esa red clientelar en la que el PSC tiene amarrados a los militantes del PSOE existe un grupo reducido, pero persistente y lúcido de su propia condición y de la sociedad en que viven. Conocen la trampa, se saben marginados. Durante años han ido perdiendo su escaso poder, o las expectativas que tuvieron algún día. Su número se ha reducido paulatinamente. Y es que han asistido a la deserción de demasiados compañeros, apretados por un cargo o por simple cobardía.
Su resistencia es muy digna, de una fidelidad al proyecto socialista del PSOE casi religiosa, pero su capacidad de influencia en el PSC es nula. Recuperar la antigua Federación del PSOE en Cataluña o, en su defecto, crear un nuevo proyecto político que la representase sería lo más coherente, pero se aferran al partido como a un club de fútbol, con la fidelidad de un creyente. ¿Cómo dejar a los 60 años el proyecto de toda una vida? Ni comen ni dejan comer. Incluso sirven a la legitimación del PSC, con su presencia díscola pero inocua. Izquierda Socialista, Ágora Socialista, Socialistas en Positivo y muchos otros no encuadrados por "el qué dirán" son resistentes dignos, necesarios, puede que imprescindibles para mantener, al menos, la incertidumbre dentro de sus filas. Hay diferencia entre ellos.
2. 3. 1. Los románticos
Personas intachables. Toda una vida al servicio de los ideales socialistas, se resisten a dejar a su padre, aunque les haya maltratado desde la infancia. Una fidelidad ciega que hoy día han comenzado a denunciar en los medios de comunicación, pero aún no han ido a la comisaría. Y es que no quieren que lo encierren: sólo que se corrija. Grandeza y miseria mezclados por raros sentimientos de secta y escasos arrestos librepensadores. Puede más la superstición de partido que las ideas sin dueño. Nunca triunfaréis, pero siempre tendréis el respeto de quienes os conocemos.
2. 3. 2. Planificadores
Socialistas válidos, pero incomprendidos. Su discurso es bilingüista, socialista y no nacionalista. Españoles sin convicción agarrados a la tabla de salvación del patriotismo constitucional, trabajan con buenas y malas artes para manipular las fuerzas asociativas surgidas contra el nacionalismo en Cataluña e influir en su partido. Buena culpa de que hoy no exista una fuerza política no nacionalista desde hace una década, que pudiera haber hecho imposible el proyecto de estatuto cuatripartito, la tienen ellos. No son ni buenos ni malos: están equivocados.
2. 3. 3. Los arribistas
Excluidos, maltratados o simplemente fracasados en su ambición política, aprovechan esta lucha como han aprovechado otras. Buscan su oportunidad. Si un día triunfan estas ideas, ellos estarían bien situados para gestionarlas. Nada nuevo bajo el sol.
2.4. Castellanohablantes "conversos". Los peores
El concepto viene históricamente de aquellos judíos que debieron convertirse al catolicismo ante la orden de expulsión de los Reyes Católicos, dictada contra ellos en pleno Renacimiento. En su afán por pasar por buenos cristianos, ponían tanto celo en el empeño que muchos acabaron convirtiéndose en verdaderos cooperantes de la Inquisición. Torquemada, el más cruel de los inquisidores, era judío converso.
La inmersión lingüística nunca hubiera sido posible si cientos de maestros castellanohablantes no hubieran actuado como verdaderos conversos. Son personalidades quebradas que, ante "la insoportable carga de una identidad inapropiada", han optado por adaptar la personalidad de sus verdugos. Son radicales y extremistas, votan y militan en todos los movimientos nacionalistas independentistas que pululan alrededor de CiU y ERC.
En este grupo se dan verdaderos dramas humanos, "un hijo que reniega de su padre por ser español", "un matrimonio que llega al odio por la educación lingüística de sus hijos", "amigos de toda la vida separados por una bandera", exilios, ausencias, incomunicación. Y lo más incomprensible: los más radicalizados nunca vivieron el franquismo o sus excesos. Son hijos directos de la educación escolar, la inmersión y los medios de comunicación nacionales diseñados por los 23 años de gobierno pujolista.
Es la consecuencia lógica de tantos años de manipulación sentimental y destrucción de lazos afectivos con España.
El sistema educativo, asociativo y mediático está infectado de maestros en historia ficción y manipulación sentimental. El ejemplo más evidente de esta tipología son los agrupados en Els Altres Andalusos.
2. 5. Castellanohablantes conscientes
Prácticamente todos han pasado años reducidos al silencio, dubitativos, incapaces de articular una contestación social. En muchos casos, la obviedad del atropello les ha llevado a comportamientos sociales reservados o reprimidos. Su resistencia pasiva a la lengua o a la ideología nacionalcatalanista les hizo asumir el complejo de fatxa (en sus distintas versiones: lerrouxistas, españolistas, botiflers, franquistas...), terribles estigmas que muy pocos han tenido la personalidad de superar.
Hartos de ser disidentes sin ejercer de tales, han sufrido, se han marchado, han pasado depresiones y acumulado resentimientos. Sólo cuando han podido verbalizar y denunciar su condición de ciudadanos con derechos lingüísticos, políticos y sociales y se han estructurado en asociaciones, a principios de los 90, han mejorado su autoestima y aliviado las heridas, infectadas durante años por las agresiones del sistema educativo y los medios de comunicación al servicio del Régimen.
Suelen ser hijos de la inmigración con estudios, militantes rebotados de organizaciones sindicales o políticas y profesionales liberales. Pero no exclusivamente. Sin embargo, sí es una evidencia la ausencia casi total de trabajadores manuales del cinturón industrial. Paradoja monumental: los más perjudicados, los menos conscientes; los mejor preparados y con menos flancos flacos para ser apartados del prestigio social, los más rebotados. Tiene explicación en sociología, pero excede este esbozo de alienaciones.
2. 5. 1. Miserias y complejos entre los castellanohablantes conscientes
Paradójicamente, la autoconciencia de la marginación no los libra de desarrollar comportamientos patológicos. También en estos grupos se dan comportamientos individuales muy indignos y lesivos para el grupo de resistentes, por convertir el complejo en racionalizaciones. Asustados por su atrevimiento, se visten de dignidad progre y aclaman como papagayos contra los más atrevidos del grupo porque no pueden soportar el ruido de las palabras, los conceptos tantas veces satanizados (España, por ejemplo) o el nombre de asociaciones en defensa del castellano en las que militan o han militado, al quedar erosionadas y sucias por la propaganda nacionalista (como la Asociación por la Tolerancia). Y acaban criminalizando a los propios compañeros de batalla ante auditorios intelectuales sensibles para no ser confundidos con esos "fachas", "vidalquadristas", "españolistas" del arsenal nacionalista.
Poco importa que tales atribuciones sean falsas además de mezquinas; poco importa que esa sea la misma técnica sucia que el nacionalismo utilizó siempre, también contra él; o, precisamente por sentirse ahora, que ha salido del armario, más vulnerable, le sobreviene el pánico y se vuelve a negar. Poco importa que tales sujetos piensen y actúen en la intimidad con el mismo radical antinacionalismo que el resto de compañeros, sólo parece importarles estar por encima de la sospecha.
Patéticos personajes que han de hacerse perdonar su atrevimiento a través del sacrificio de los propios compañeros. La impostura es doblemente canalla: se niegan a ellos mismos y niegan a sus propios amigos para justificar su arriesgado comportamiento. Algún día habría que dar nombres y apellidos: algunos muy mediáticos; otros, patéticos; todos indignos.
2. 6. Castellanohablantes monolingüistas
La inmersión en catalán, el destierro del castellano como lengua vehicular en la escuela y en general, la voluntad monolingüista del nacionalcatalanismo han cargado de razón moral a los castellanohablantes, y, por lo mismo, su lucha en pro de la libertad lingüística está justificada. Nadie entre los grupos que reclaman ese derecho lo hace para agredir o desentenderse del aprendizaje y uso del catalán. Nadie, al menos organizadamente, aboga por un monolingüismo en castellano, pero sí que existe una atmósfera que calla su predilección por una España con un único idioma obligatorio, el castellano. Es transversal y mayoritariamente apolítico, pero cuando vota lo hace por el PPC.
Sus razones son múltiples: el que nunca ha llegado a dominar el catalán por razones de edad, el funcionario a quien acosan con el catalán y es consciente del abuso desarrollando un rebote en contra, el recién llegado que ve cómo se le impide presentarse a unas oposiciones porque no tiene el "nivel C" de catalán, o simplemente el que está en contra del catalán. Pero ni en este caso lo dicen, ni hacen pedagogía de tal posicionamiento. La presión del grupo, hoy, no se lo permite.
Como digo, estos ciudadanos votan, cuando lo hacen, al PPC, pero también aquí tienen dificultades. Este partido nunca ha condenado la inmersión, y ni siquiera Vidal Quadras en su época más herética dejó de hablar exclusivamente en catalán en el "Parlament". La influencia, por tanto, de estos votos es residual, y sin ningún poder específico en ese ni en ningún otro partido. Con Piqué incluso puede que deserten a la abstención.
3. Los nacionalistas atrapados por el mito de la Tierra Prometida y los nacionalistas pragmáticos o "catalanistas interesados"
Si parte de lo teorizado es una patología social, si todo lo descrito tiene su origen en la ideología nacionalista, quienes participan o han participado en la difusión de este virus también están enfermos. Porque quienes esparcen la enfermedad han de estar forzosamente infectados. Dentro de esta pandemia nacional no se libra nadie. Tampoco los nacionalistas. Precisamente éstos son los peor tratados por el mal del sentimentalismo, la superstición nacional, el tribalismo instintivo de nuestra biología, la fe en la existencia de una esencia nacional inexistente, la confusión de la melancolía por pasados remotos y mágicos con la realidad cruda de no ser los únicos, ni los mejores.
Estos males de esta malísima educación sentimental no son privativos de Cataluña: la Historia rebosa. Recordemos algunos recientes: Bosnia, Servia; tutsis, hutus; la Alemania nazi... Todos trágicos. Antes de serlo, incubaron el huevo de la serpiente. Aquí estamos en esa fase, pero incluso en ella muchos sufren fiebres insoportables, como la exclusión y el desprecio. Y lo peor: no sabemos si podremos cortar sus efectos.
Hay dos focos claros de la enfermedad: los nacionalista atrapados por el mito de la Tierra Prometida y los nacionalistas pragmáticos o "catalanistas interesados". Unos y otros son a la vez causa y consecuencia del Síndrome de Catalunya. Son culpables de provocar esta fiebre sentimental, son culpables del acoso moral a los ciudadanos castellanohablantes, son culpables de utilizar su razón para fortalecer la muralla sectaria en que viven, pero no son culpables de nacer en un mundo sectario fabricado por los mitos de sus educadores ni de haber creído sin crítica las mentiras de sus padres. Una minoría ha sido infectada desde el vientre; la mayoría, en la escuela. Unos y otros, a diario alimentados por cadenas de radio, televisiones, organizaciones políticas, asociaciones y splays nacionalistas.
A todos los culpables, el juicio de la Historia; a todos los inocentes destruidos por la propaganda de sus mayores, comprensión, información libre y libertad de pensamiento.
Lo que vendrá ya no depende de nadie, sólo nos queda esperar. El nacionalismo es así de impredecible y peligroso. Una vez creado, no lo controla ni quien lo engendró. Alea iacta est.

4. Los pedagogos de este 'Síndrome de Catalunya'
Jordi Pujol, sin lugar a dudas, es el gran culpable. Siempre supo adónde iba. Puso en marcha todas las políticas lingüísticas tramposas y excluyentes. Sin hacer ruido, impidiendo con jueces, periodistas, maestros, curas y muchas complicidades empresariales que el acoso moral fuera percibido como una agresión. El victimismo desplegado ha sido tan generalizado y teatral que casi nadie, fuera de los círculos activistas en defensa de los derechos castellanohablantes de Cataluña, ha podido o querido enterarse. Gracias a la reforma del Estatuto, a ERC, a Carod Rovira, al Gobierno Tripartito y a su presidente Maragall, por este orden, hoy se acaban de enterar en toda España. Hasta de lo peor se extrae siempre algo positivo.
Junto a Jordi Pujol, han colaborado los nacionalistas del PSC y, sobre todo, los llamados "capitanes" de este partido. Se llama "capitanes" a los cuadros altos del partido socialista de Cataluña de origen inmigrante o que tienen cercanía con su cultura y la del PSOE. Estos capitanes han sido los verdaderos pastores, que no han dejado casa regional, feria de abril, acto rociero, procesión andaluza en Cataluña sin patear. Ahora lo hacen con los inmigrantes extranjeros. Les dan ayudas, ponen y quitan a sus adeptos al frente de casas y presidencias, y si es preciso se inventan asociaciones para enterrar aquéllas que nacen libres de sus garras; la última víctima, Fasancat, dirigida por la empresaria venezolana Laura Rojas.
Las diferentes opciones comunistas que en Cataluña han sido han colaborado de forma indirecta al principio, de manera directa actualmente: simplemente priorizaron la cuestión nacional sobre la cuestión obrera.
ERC no es más que el exabrupto sentimental y el capazo que recoge la destrucción democrática que su papá Pujol ha llevado a cabo en sus 23 años de gobierno.
El porvenir es fascismo... y resistencia. Y más sufrimiento.

[1] Ediciones Libertarias/Prodhufi, Madrid, 1992; 288 páginas. Robles escribió este libro bajo el pseudónimo de Azahara Larra Servet.




DOS IDEAS DE NACION


Artículo de Luis Bouza-Brey, 11-11-06


La dinámica política de nuestro país expresa dos concepciones diferentes de la Nación:


EL NACIONALISMO DECIMONONICO


La concepción propia de los nacionalismos periféricos es la de las Naciones respectivas como sociedades homogéneas a construir, edificadas sobre unos rasgos culturales o étnicos diferenciados que se deben preservar e imponer sobre las influencias externas, que deben ser rechazadas por incompatibles con el sueño de la unidad y homogeneidad.



Esta es la concepción decimonónica de la construcción nacional característica de las naciones europeas emergentes de la monarquía absoluta, impulsada por las burguesías a la búsqueda de hegemonía frente a la nobleza cortesana privilegiada y conservadora.
De ahí deriva en el nacionalismo periférico español el esfuerzo por diferenciarse del Estado y por construir un poder y una cultura nacional diferentes de los españoles. El objetivo nacional es la diferencia hacia fuera, la homogeneidad hacia dentro y la soberanía institucional.

El nacionalismo español tradicional es semejante al anterior: su objetivo es la unidad y homogeneidad internas apoyadas por un poder político centralizado y uniformista.

En el siglo XIX, el nacionalismo español tradicional fue incapaz de conseguir la unidad y la homogeneidad mediante el fórceps centralista, al chocar contra una sociedad esturcturalmente diferenciada y desigual en sus niveles de desarrollo y carácterísticas culturales.

En el siglo XXI, el nacionalismo periférico tradicional está fracasando en su intento de conseguir la unidad y homogeneidad mediante el fórceps soberanista e independentisa, al chocar contra una sociedad estructuralmente diferenciada y compleja en sus niveles de desarrollo y características culturales.



EL PATRIOTISMO RESPUBLICANO


En el curso de la Historia europea, en Francia, pero también en España, se ha ido configurando una concepción de la Nación alternativa a la anterior, basada en el patriotismo republicano, pluralista y heterogéneo, basado en la idea de la ciudadanía, que construye el Estado común mediante la participación democrática. En Francia, la potente legitimidad republicana derivó en el siglo XIX en radicalismos, Imperio y centralismo. En España, la débil legitimidad republicana condujo en el siglo XIX-XX a radicalismos, cantonalismo, guerra y dictadura.

Lo que está por ver en el siglo XXI español es si somos capaces de configurar un Estado democrático en el que el nacionalismo complejo de los españoles cristalice en un Estado común, que sea el origen de un patriotismo pluralista y heterogéneo, basado en el cemento de la ciudadanía. La ciudadanía, en efecto, considerada como igualdad de todos los españoles ante el poder, con independencia de sus sentimientos de identidad particulares y diferenciados, es la única que puede unir a una España que es plural y a unas nacionalidades periféricas que son también plurales, entrecruzadas ambas instancias por sentimientos de identidad diferentes.


¿PATRIOTISMO ESPAÑOL POSTNACIONALISTA O NACIONALISMO DECIMONONICO?


Si esto se consigue, la resultante será un Estado-Nación complejo, integrado por nacionalidades y regiones plurales dotadas de autogobierno y capaces de resolver sus problemas comunes en el marco del Estado común.

Si este objetivo se realizara, el pluralismo estructural de la sociedad española produciría como síntesis un patriotismo democrático, cívico y respublicano, en el que la dinámica resultante sería de integración de las diferencias , y no la actual de lucha de todos contra todos tirando piedras sobre el propio tejado.

A ese sentimiento de comunidad se le podrá llamar patriotismo español o nacionalismo cívico, que daría lugar a un sentimiento de unidad y legitimidad diferente del decimonónico, pues estaría basado en la pluralidad y no en la homogeneidad, en la ciudadanía común y cosmopolita y no en la identidad particularista y cerrada, y sería capaz de identificar, mediante el debate democrático, los intereses comunes superiores a los particulares contrapuestos.

Pero lo que no se puede perder de vista es que los Estados-Nación siguen existiendo, en forma unitaria o federal, aunque con un sentimiento claro de su unidad jurídica y política superior, con independencia de su pluralidad y complejidad interna. El concepto de postnacionalismo sólo se puede aplicar en relación con el nacionalismo decimonónico. El actual es un nacionalismo cívico, cosmopolita, o federal, y abierto a potenciales uniones superiores, pero el sentimiento de unidad y soberanía del conjunto del pueblo para adoptar las decisiones comunes no ha desaparecido. Si se abandona la idea de unidad del conjunto de España ante la reclamación particularista de identidad del nacionalismo periférico decimonónico, no seremos capaces de salir de nuestro particular laberinto histórico.

En fin, espero haber sido capaz de aportar un grano de arena a este laberinto de conceptos. Tengan la paciencia de releerlo, a la segunda les resultará más claro.






¿Cansada tan pronto sra. Rahola?

Pilar Castro-Villalba

Acabo de leer su artículo en el periódico El País, hoy sabado 7 de octubre. Y después de leerlo, llego a la conclusión, afincada en mi pensamiento desde hace algún tiempo, que hoy por hoy, muchos periodistas, para poder publicar en este país, y siguiendo las corrientes en boga, redactan y exponen las opiniones, los artículos profundos que nos hacen reflxionar, con ese aire tan llevadero y tan mediático con el que nos invanden otros periodistas al hablar una y otra vez de "cachulilleros", "pantojistas", "belenistas" y demás fauna de famosillos y famosilla, que con vidas vulgares a las que hay que poner salsa de cualquier color, se meten en nuestros televisores y cualquier periodico, haciendo gala, ese periodismo, de una agresividad y lexico facilón desesperante.


Lo único que he echado de menos en todo su artículo ¡Que ciudadana fatiga¡, que en idioma andaluz significa mucho más que angustia existencial, han sido coletillas como ""se dice", "se comenta", "de alguna manera", "me han informado directamente", "he hablado con la protagonistas o el protagonista, etc. etc.

¡Que forma tan poco democrática de ningunear el resultado electoral de un partido democrático que ha sorprendido a todo el mundo como ha sido el del Partido de los Ciudadanos¡

Son tantos los puntos que me gustaría rebatirle que no sé por donde empezar. Pero voy a recordarle algo al hilo de la constante referencia de la desnudez del Sr. Rivera en el cartel electoral. Es verdad que Albert-Alberto Rivera se nos presentó desnudo. ¿Le sorprende Sra. Rahola que se utilicen nuevas formas de publicidad?. Así, le recordaré a usted, mi querida Sra. Rahola, como un 14 de febrero, día de San Valentín -fiesta de origen norteamericano por excelencia si las hay. esos del Busch...- para mas señas, hace años, nos mostró usted otra desnudez, suya en este caso, mucho más impúdica que la que le echa en cara al Sr. Rivera en su cartel. Eran otros tiempos en los que todavía, los sentimientos contaban aunque estos se explotaran -como ha pasado siempre- para promocionarse ¿Se acuerda? Creo que por aquel entonces, usted había abandonado ya su sillón en el Congreso español. Acababa de conocer o tener relaciones, o estar junto al que es hoy su marido, un pamplonica y del Partido Popular, y ni corta ni perezosa nos ofrecio, de la mano de Isabel Gemio a todos los hogares españoles que veían el programa, una tierna y romántica escena en la que su hoy marido le pedía a usted, Sra. Rahola que se casara con él. No nos faltaron en aquellos momentos las emociones privadas que deben ser eso, guardadas, reservadas para nosotros y nuestra intimidad, ya que -que quiere que le diga- a mi y a muchos televidentes, nos importó en ese momento un pequeño bledo que a usted la quisieran elevar a la categoría de esposa. ¿Es o no es eso algo impúdico?. Pero así es la vida.

No cabe duda que aquella aparición televisiva suya, junto con sus apariciones en la tribuna de oradores del Parlamento Español, le fueron dando a usted, y en idioma español, la oportunidad de su vida que junto al Ar. Colom, hoy desaparecido, se ganaron con intervenciones más o menos folkloricas, -simpatico aquello del "ciudadano Borbón"-, en nombre del sacrosanto espíritu catalán, un espacio en esta sociedad de voceros, que sirvió, no cabe duda, para alegrarnos un poco: fueron realmente divertidas.

No me cabe la menor duda de que usted es una mujer inteligente que sabe perfectamente mover los hilos de la oportunidad para llegar hasta donde sea en la corriente mediática, utilizando términos, calificaciones y conceptos que no se debieran llevar como norma en personas intelectualmente formadas y sobre todo democráticas, al referirse a un partido politico que cumple con todos los requisitos que marca la Constitución y que es tan respetable como cualquier otro.

Rebatirle punto por punto su artículo sería sencillo, pero que quiere que le diga, yo también siento fatiga ante tanta y tanta sorpresa desmedida que lleva a reflejar en este adelantada, progresista, libre, comprensiva y europea, antes que española, sociedad política catalana, a no respetar a quien no está de rodillas, no siente escalofrios al oir Els Segadors y se entrega a la causa catalana en cuerpo, alma y "negoci"., renunciando ostensiblemente a cualquier vinculación con todo lo español.

¿Quienes son esos que se atreven en el País de "XAUXA catalana", mucho más europeo que la misma Europa, alejado del carpetoventonismo y por supuesto de Despeñaperros, -¿sabe donde está verdad?-gritar en una noche especial y triunfal de lecciones catalanas "¡Libertad, Libertad, Libertad!" Pues somos, no le quepa la menor duda, gentes que estamos cansados de tener que vivir con un pie en la aceptación por parte del catalán de "raíz" y otros en el legitimo y democrático derecho a sentirnos españoles. Teniendo además que soportar aquella "afable sonrisa" cuando un catalán nos descubre como inmigrantes españoles integrados gracias a la benefactora política de integración catalana.¡Es que el hecho en sí, no tiene desperdicio!.
Usted, Sra. Rahola, Doña Pilar, no tiene que presentar ningún carnet de españolidad para acceder como periodista a los medios "mediaticos" en castellano y por supuesto en catalán.

¡Menuda bicoca!

Pero por ponerle un ejemplo, ya, que vivo en una parte de mi patría, española, la catalana, asumiendo e impregnada de todo lo que de positivo tiene una forma de hacer las cosas, unos paisajes urbanos únicos, y una cultura que llegó desde por supuesto, del otro lado de nuestro mar, el Mediterraneo, invadiendo toda la costa del Levante español, así como la famosa piel de toro, no puedo, no me dejan, estoy prohibida, por no saber escribir en catalán, considerarme escritora catalana. Ni tan siquiera puedo publicar, por no escribir en catalán, en el periódico "El Eco de Sitges", periódico de uno de los pueblos, pequeño, pueblo al fín y al cabo, mas encantador de la costa catalana. Si envio un artículo y les gusta, lo traducen del castellano al catalan, eso sí: sin autorización ni permiso del autor, saltándose la Ley de Propiedad intelectual y no reseñando el nombre del traductor.

Todo un ejemplo de actitud democrática.

Y otrosi digo: Todavía, y a estas alturas tengo que soportar que habiendo llegado a mi Patría, en una de sus ciudades, Barcelona, en el año 1957, se me diga que soy "emigrante".

Nuestros pasaportes, Sra. Rahola dicen lo mismo: nacionalidad: Española.

Ahora, puede que como aquel sacerdote que nos afeaba nuestra conducta cuando rebatíamos a los 15 o 16 años algunos puntos de la doctrina católica, no me diga aquello de que "bueno, será que no es usted buena escritora, o sus libros no interesan" o "dices eso para hacerte notar".

Está feo presumir, lo reconozco, pero de cinco libros publicados, tres son premios literarios. Y el que por supuesto es mi preferido el Ana Maria Matute de Narrativa por mi obra La Dolida, aunque no le hice ascos al Premio Internacional de Novela de Mujer, con La niña sabia.

Así que evite por favor señalarme como una resentida que no puede tomar parte en tertulias, debates o demostración de que no sé escribir por no sentir un incondicional y visceral sentimiento nacionalista catalán.

Sra. Rahola: se está gritando !libertad, libertad, libertad", esta vez, no para poder bailar sevillanas con los catalanes, que eso se ha conseguido por la naturaleza misma del baile, sensual, comunicativo, alegre, saleroso que da pie a unas miradas, a un viraje de manos, como palomas que invitan a muchas cosas... si no para poder seguir pensando que estamos de nuevo en una tierra que debe respetar y dejar en libertad a todos, absolutamente a todos sus ciudadanos.

Eso de las sevillanas, se llama "grasia"

Y volveremos a gritar Libertad, para que entres otras cosas, nuestros hijos, en las escuelas no crean que Teruel está en otro país, casi en otro continente, y que en Madrittttt se vive del dinero catalán, y que la Navidad Catalana no tiene mucho que ver con la "angloxaxona". Es Mediterránea, es Española. Y sobre todo una Navidad muy lejana a la de países frios. Aqui si se puede sacar al balcón o a la era al "tió, per ferlo caga".

En cuanto al apoyo a Ciudadanos, de muchos medios, parece ser que con sumas astronómicas de por medio, y un supuesto bombardeo mediático que ha conseguido despistar a los grandes partidos, he de decirle, que debiera preguntarle a la Sra. Angels Barcelo, que la samana pasada, en su programa semanal en las mañanas del sábado y domingo, en la SER, dijo: "¿Ciudadnas de Cataluña? "No había oído hablar de ellos nunca".

Y que no cunda el pánico. Es el principio, pero se ha dodo el primer aldabonaza a los políticos catalanes para llamarles la atención de que la fatiga en la imposición de una catalanidad afecta además al Wifred el Pilos, es para algunos una falta total de libertad. Y que muchos, muchísimos ciudadanos españoles que trabajan y dan lo mejor de ellos mismos en esta Cataluña, como lo harían en cualquier otro lugar de España, también tenemos derecho a pedir lo que es nuestro: respeto y libertad para hablar el idioma que queramos y sentirnos, en profundida, afectos y arraigos al lugar geográfico de España que nos dé la gana.

Me gustaría preguntarle si saber que "pasta gansa" se han gastado los partidos "de raíz" catalana en estas elecciones, y que tanto por ciento nos ha costado a cada ciudadano.

¡Hasta en eso es ustep poco rigurosa y llena de contradicciones¡.

¡No ve que nos está diciendo que el Sr. Rivera, se lo ha pagado de su bolsillo, y ha puesto "dinero suyo en la campaña" demuestra tener una generosidad a favor de la libertad inconmensurable!.

¡Ah!, Pilarín, Pilarin....



EL PRINCIPIO DEL FIN DEL DISCURSO IDENTITARIO

Hola, amigos, os envío un artículo que me acaba de llegar y que resulta muy interesante.
Luis Bouza-Brey

CIUDADANOS DE CATALUÑA: EL PRINCIPIO DEL FIN DEL DISCURSO IDENTITARIO

Por ojosdepapel, jueves, 02 de noviembre de 2006

Ver en http://www.ojosdepapel.com/Index.aspx?article_id=2483



Por ese orden, primero los ciudadanos y luego, Cataluña. La presencia, con tres escaños, de la organización constituida hace cuatro meses, Ciudadanos/Partido de la Ciudadanía, en el Parlamento del Principado es el primer paso para erosionar la resistencia retrógrada de toda una clase política y mediática anquilosada, enquistada en el discurso identitario e historicista, cada vez más distanciada de las preocupaciones de la sociedad catalana.



También es posible que, si ese impulso renovador se mantiene, comience el principio del fin del discurso de las identidades enfrentadas y la mutación del mapa político español, con la aparición de un partido bisagra que ocupe el espacio de centro que la polarización de la actual vida pública española ha dejado debido a la radicalización y el enconamiento de los dos grandes partidos, fruto de la estrategia política excluyente del zapaterismo y el pesado lastre que arrastran los populares por la fijación con los resultados del 14-M.

Pero, dejando aparte los futuribles y volviendo a Cataluña, no es el resultado de Ciudadanos el único dato significativo en esta línea. Ya en el referéndum sobre el nuevo Estatuto se produjo una abstención superior al 50 por ciento del electorado, lo que puso en su lugar a quienes, como Pasquall Maragall, levitaban fuera de la realidad cuando proclamaban que la demanda del Estatuto era una “clamor popular”. Ahora, la abstención ha crecido casi un 5 por ciento (4,77 exactamente) respecto a las elecciones anteriores, pero se eleva al 20 por ciento si se compara con la participación en las generales de 2004. Por tanto, se puede concluir que, junto con la existencia de un voto en blanco que llega al 2,3 por ciento, se ha producido una manifestación política activa contra lo que el analista José García Domínguez ha denominado, con inteligente sarcasmo, Casa Nostra. Un concepto tan humorístico como atinado que fija con claridad los comportamientos excluyentes, clánicos, tribales y clientelares, que constituyen la auténtica naturaleza de la transversalidad –manifestado en una suerte de nacional-narcisismo-- que dota de coherencia al establishment político y mediático catalán constituido en el tardofranquismo y consolidado a lo largo de la Transición.

El comportamiento de los medios de comunicación catalanes respecto al Partido de la Ciudadanía es el mejor ejemplo de esta actitud cerrada y hostil hacia todas aquellas iniciativas que no encajen dentro del sistema ecológico catalanista. Su prácticamente nula presencia en los medios públicos y su escasísimo eco en los privados, con periodistas con gran influencia en el ámbito nacional, como Angels Barceló y Carles Francino (ambos de la SER), precisamente aquellos que deben anticipar y notificar al público acerca de los cambios que se están gestando en la sociedad, que ni se tomaron la molestia de entrevistar a Albert Rivera, cabeza del nuevo partido, reflejan a la perfección ese irrespirable ambiente político del mal denominado oasis catalán.

Con la inercia de esa pequeña-gran victoria, no son pocos, a derecha e izquierda del espectro político y mediático español, los que se han echado a temblar cuando se ha anunciado la intención de que el Partido de la Ciudadanía presentará listas electorales en los comicios municipales fuera de Cataluña, en particular en Madrid, capital donde cuenta con una nutrida y activa agrupación. Nada mejor que esas reacciones para animar a la nueva organización ciudadana a que extienda e intente aplicar su ideario para romper con el nefasto maniqueísmo que asfixia la vida política española.

La izquierda española, al buscar la radicalización del Partido Popular con objeto de consumar su estrategia de exclusión, a su vez se ha desplazado hacia posturas extremas y demagógicas, basadas en un progresismo de cartón piedra, en la improvisación como guía, en el oportunismo de sus alianzas con los grupos nacionalistas y en la nula conciencia de la importancia de proteger y afianzar el Estado, instrumento clave para garantizar la igualdad, protección y cohesión social de la ciudadanía española, independientemente del lugar de nacimiento de cada uno.

La cuestión, como quieren o pretender ver algunos, no es España como entidad nacional (cada uno tiene derecho a identificarse individualmente como prefiera), sino el Estado español, garante neutral de la condición ciudadana, incompatible y superior en derechos a los colectivos, sean de filiación étnico-ligüística, religiosa, tribal o social. Sobre todo ahora, un momento crítico en que están manifestándose en toda su profundidad y extensión los grandes y graves desafíos que afloran en un mundo globalizado como es el terrorismo yihadista --que hay que combatir y prevenir--, la oleada inmigratoria --a la que es preciso atender y encauzar— o la rampante amenaza ecológica –que debe ser afrontada con urgencia--.






FALLA EL SISTEMA, FALLA EL PSOE. HACE FALTA EL PARTIDO DE LA CIUDADANIA EN TODA ESPAÑA


Luis Bouza-Brey, 4-11-06, 9:30 horas

Estimados compañeros, hoy he hecho un comentario a un artículo de “El Mundo” sobre Ciudadanos que, porque nos afecta a todos, creo conveniente incorporar al blog. Así que cito un extracto del artículo y a continuación desarrollo mi comentario:

“…Quien tampoco estuvo ayer muy acertado fue Rajoy. Al ser preguntado por Ciutadans, se aventuró a hacer una serie de observaciones tan inexactas como desafortunadas. Entre ellas, la de equiparar la nueva formación a partidos como el de Conde o el de Gil, proyectos que nacieron para defender intereses personales, mientras que Ciutadans defiende con claridad unas ideas. Su presidente, Albert Rivera, sugiere ahora que no descarta concurrir en el resto de España. Nosotros no creemos que tenga sentido ese propósito. Su éxito en Cataluña se debe a que allí han encontrado un hueco electoral muy concreto, pero afortunadamente los abusos del nacionalismo o no se producen en otros sitios o tienen ya una firme oposición” (“Impresiones” de “El Mundo”, 4-11-06).



Si sólo fuera un problema de nacionalismo sería menos grave, pero es que falla el conjunto del sistema: el PSOE ha demostrado su inconsistencia, su incapacidad para atenerse a los principios socialistas, a fin de alcanzar y mantenerse en el poder. Y ello es debido, además de a la debilidad interna y a la falta de personalidades dispuestas a sacrificarse si es preciso por defender los principios definitorios del partido, al mal funcionamiento del sistema en su conjunto, que debido entre otras cosas a la ley electoral, obliga a los dos grandes partidos a buscarse bisagras nacionalistas. Por ello, es preciso fundar una bisagra de ámbito español, opuesta al nacionalismo y que permita desempeñar el papel de impulsar la reconducción del sistema hacia el orden constitucional y la unidad de España a socialistas que se sientan traicionados, así como a demócratas y liberales progresistas que no se sientan cómodos en el PP.

A mi juicio, si el PSOE traiciona su identidad y programa inclinándose hacia el radicalismo frentepopulista y vendiéndose al particularismo, debe aparecer un nuevo partido que defienda los valores de la libertad, la modernidad, la democracia y la igualdad, y sea capaz de integrar también a aquellos sectores democráticos y liberales progresistas que no encuentren respuestas en el PP.

Un tercer partido que defienda la unidad de España y la funcionalidad del Estado redirigirá toda la dinámica del sistema político español hacia el centro integrador. Es preciso frenar la evolución centrífuga y los pactos contra natura de los dos grandes partidos españoles. El espectáculo dado por el PSC y el PSOE durante esta legislatura es aberrante. El espectáculo dado por el PPC en la última legislatura catalana es escandaloso.

Para conseguir los objetivos mencionados será preciso reformar la Constitución, el sistema electoral y las patologías estatutarias arcaizantes o contrarias a una concepción moderna del pluralismo.




¡CONFIAD EN MI!, ¡CONFIAD EN MI!



Artículo de Luis Bouza-Brey del 29-10-06, 9:30

Estos días, Rodríguez Ibarra acusaba al PP ---en carta abierta a Rosa Díez--- de malas artes por achacar deslealtad, traición y pactos secretos con ETA a Rodríguez Zapatero. No parece verosímil que Rodríguez Ibarra, después de tantos años de actividad política, no se de cuenta de que en muchas ocasiones las intenciones y los resultados no coinciden




Y lo que sucede con Rodríguez Zapatero es que es posible que tenga buenas intenciones, pero los resultados de sus acciones son nefastos para el país, y cuando esto comienza a comprobarse, su táctica es enredar y mentir, a fin de eludir responsabilidades y echarle la culpa a los demás de sus propios errores. Todas sus políticas producen más costos que beneficios, desordenan el país, y su única y falsaria clave interpretativa de la situación es que el PP es muy malo. Me extraña que una mayoría de los españoles sigan apoyándolo cuando les está llamando imbéciles todos los días. Y lo que indigna es eso: que al haberse amarrado a la silla del puente de mando, no salga despedido con los embates de la tempestad, sino que se hundirá con el barco ---que somos nosotros---. Y a ello contribuirán los dirigentes del PSOE que eluden su responsabilidad, cierran los ojos a la evidencia, y no han sido capaces de salvar al Caine del desastre. Rodríguez Ibarra debería darse cuenta de que el infierno está empedrado de buenas intenciones y que un partido político debería servir para seleccionar dirigentes capaces, y no falsos líderes ineptos y suicidas.

Repasen la película: del glorioso trío del Elíseo que se enfrentó al de las Azores, uno se ha empleado con Putin, el otro se irá al retiro y/o a los tribunales en unos meses, y queda sólo el risueño genio manteniendo enhiesta la bandera de la alianza de las civilizaciones arcaicas, corruptas y anquilosadas.

Pero también nuestro clarividente líder le iba a enseñar a Europa como resolver el problema de la inmigración, y tenemos el Océano lleno de cayucos, los aeropuertos de falsos turistas, el sector de la construcción de ilegales, las calles de pobres jovencitas prostituidas y las urbanizaciones de mafias acechantes.

Y sigamos sumando aciertos: Zapatero iba a aprobar lo que le trajeran de Barcelona en las Cortes y emergemos de tres años de tripartito nefasto, un Estatuto inconstitucional, Maragall rebotado por las alcantarillas y el nacionalismo dispuesto a recuperar la hegemonía.

Pero bueno, al menos se hizo bien la crítica a la incompetencia del PP al nombrar al capitán del "Prestige", y aunque el PP limpió las Rías, ahora están otra vez llenas de las cenizas de media Galicia quemada.

Aunque hay que reconocer que con Zapatero ha habido un avance importante: el socialismo es diversidad y no igualdad, se ha promocionado el matrimonio de homosexuales y la homosexualidad, se ha finalizado el proceso de descolonización del siglo XX y hay más naciones que nunca en el Mundo y los carcas del socialismo ya están fuera o medio fuera de los ámbitos de poder e influencia del PSOE. Sin olvidar, por supuesto, que estamos descubriendo el imperio austro-húngaro como modelo para España.

Ante tal repertorio de aciertos, la ultraderecha del PP se limita a decir no a todo, carece de otro modelo que no sea el de la Constitución y el consenso de la transición, y no es capaz de aliarse con el independentismo, el soberanismo y el cantonalismo ibérico. Le falta "memoria histórica" y no sabe reconocer los aciertos de Largo Caballero, Stalin, las genialidades republicanas y el anarquismo durante la República. Aquello sí que fué un avance, y no esta falsa paz y progreso que teníamos los últimos años.

Y hablando de paz, eso es lo que va a conseguir Largo Zapatero con la autodeterminación de Euskal Herría por obra de la legalizada HB y la banda armada ETA, y la creación de un nuevo Estado en el corazón de Europa que integre las provincias vascas, Navarra y el país vasco-francés, hegemonizado por una alianza del PSE y HB y capaz de resucitar el totalitarismo nazionalista en la UE. Es posible que Segolene Royal acepte la solución negociadora de Largo Zapatero y HB, y hasta es posible que Blair y medio Parlamento Europeo la apoyen, aunque dudo que a Sarkozy le guste la idea.

Y el PSOE y los españoles deben seguir confiando en el risueño optimismo antropológico de Largo Zapatero, pues estamos innovando la política mundial de tal manera que en cinco años más la Alianza de Civilizaciones, la Europa de las Naciones y el confederalismo ibérico habrán cambiado la faz de la Tierra. El Mundo será un Califato, Europa un zombi crepuscular y España habrá terminado definitivamente su proceso de jibarización.

Pero en fin, ahora hablando en serio: el PP debería hacer una propuesta en positivo en el tema de la política antiterrorista. Debería pedir a Rodríguez Zapatero que rectifique, suspenda la negociación en secreto con ETA-HB y PNV, recupere la unidad del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, y deje de perseverar en el error. Ni ETA está dispuesta a abandonar las armas y disolverse a cambio de legalización y ventajas penitenciarias, ni los españoles van a seguir eternamente aceptando mentiras. Y el PP debe posicionarse ante la opinión pública defendiendo la firmeza ante ETA como único camino para acabar con ella. Al menos de momento, y hasta que no se den cuenta, como el IRA, que el "appeasement" se acabó y sólo queda la "deterrence".





El elixir contra el extreñimiento de Cataluña

Artículo de Luis Bouza-Brey del 22-10-06


Cuando comienzo el curso con los alumnos de primero siempre les hago observar que la teoría de los sistemas utiliza la analogía entre distintos tipos de ellos para extraer conclusiones explicativas o predictivas.

La analogía que voy a usar ahora no suelo utilizarla en las clases, pero el nivel de degradación sobrevenido en el sistema político de Cataluña en un tiempo tan reducido me ha hecho perder el respeto a la clase política que lo representa. Por ello, utilizaré una analogía un poco basta, pero que representa muy gráficamente lo que quiero decir:

En alguna ocasión anterior utilicé la imagen psicológica o psiquiátrica para definir la situación de Cataluña como de esquizofrenia paranoide, y estos días, en un mítin de Ciudadanos la reemplacé por la digestiva. Las dos me sirven para indicar que el sistema político catalán no procesa, no funciona correctamente, y está bloqueado por el delirio o por el estreñimiento. La consecuencia es que se aleja de las expectativas, problemas y demandas de la ciudadanía, y produce una brecha entre la élite y los ciudadanos, que posteriormente puede dar lugar a la división de la sociedad entre acomodaticios narcotizados manipulables, y rebeldes crecientemente insatisfechos y numerosos.

Vayamos a la segunda analogía:

¿Qué sucede en Cataluña? Pues que existe un empacho de nacionalismo y nuestro sistema político no procesa, está taponado. Es como si Cataluña, así como de vez en cuando crea un paisaje, como en el Estatuto, se hubiera encarnado en un concursante de esos que se desplazan a las calçotadas de Valls para deglutirse doscientos cincuenta calçots.
Pues con el sistema político sucede lo mismo: vivimos en una sociedad plural y compleja a la que el sistema lleva veintiseis años constriñéndo con planteamientos identitarios, victimismo, falsos mitos y hostilidad artificial contra la democracia española. La resultante es el intento de construir un nacionalismo obligatorio e imponer el monolitismo, el monolingüismo y una personalidad modal mutilada, simplificada y narcotizada, propensa a aceptar las manipulaciones soberanistas, independentistas o pseudofederalistas de la clase política.
Ante esta situación, un número de ciudadanos significativo ha decidido saltar al espacio público y realizar el esfuerzo de poner en marcha un nuevo “partido de la Ciudadanía”, que desatasque el sistema y frene la degradación política del país. Su programa se puede leer en
www.ciutadans-ciudadanos.com, donde se desarrolla a lo largo de cuarente y cuatro páginas en formato pdf e incluye “cien propuestas para mejorar Cataluña” en los diversos ámbitos de la realidad. Es un programa que en sus contenidos económico-sociales se podría calificar de avanzado, con atención a las clases populares en temas como vivienda, transportes, salarios y otros.
Pero mi objetivo en estos momentos es describir lo que me parece esencial y novedoso en la situación actual de Cataluña.


CINCO CAPITULOS PARA DESATASCAR CATALUÑA




1.- LA CIUDADANIA COMO BASE DEL NACIONALISMO DEMOCRATICO


El rasgo más significativo del programa de “Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía” es la defensa del pluralismo estructural y constitutivo de la sociedad catalana y la adopción de una posición postnacionalista, que reivindica la libertad, la igualdad y la ciudadanía como herramientas para luchar contra el monopolio de una pseudo Patria catalana, mítica e irreal, por parte de quienes dicen representar sus intereses y necesidades.
Por ello, se afirma en el preámbulo del programa que “Ciutadans surge como respuesta a un escenario político catalán dominado por el ensimismamiento identitario, el maniqueísmo nacionalista y las pretensiones de homogeneidad cultural. Ante ello, Ciutadans, desde el realismo y el sentido común, se propone contribuir a ampliar la pluralidad política de Cataluña y se compromete a desarrollar políticas basadas en los grandes valores de libertad, igualdad y solidaridad.
… Para ello deben utilizarse argumentos razonables en lugar de alegar oscuros dogmas provenientes de un pasado mítico o de supuestos derechos colectivos atribuidos a hipotéticas naciones culturales. La política de Ciutadans está pensada para hacer frente a los problemas del siglo XXI y situada, por tanto y de forma clara, en un escenario postnacionalista.
Estas son las razones por las cuales hemos elegido el nombre de Ciutadans. En efecto, para nosotros el interés de los ciudadanos debe ser el centro de toda la actividad política.
… Así pues, desde la libertad, la igualdad y el laicismo identitario, Ciutadans presenta un proyecto político y cívico para Cataluña, fundado en principios que también son válidos para el resto de España, cuyo programa concreto exponemos a continuación.”

A pesar de coincidir con las propuestas de Ciudadanos, hace tiempo que vengo poniendo de manifiesto una contradicción que se observa constantemente, y cuyo tratamiento Ciudadanos intenta eludir: el interés de los ciudadanos no es una suma aritmética de aspiraciones perfectamente compatibles, sino una síntesis en la que siempre unos ganan y otros pierden. Y la tarea que tienen que realizar los políticos es definir polémicamente lo que entienden por interés general o Bien Común, y éste corresponde a un sujeto colectivo, a una comunidad o sociedad, unida por vínculos y sentimientos de pertenencia. Es recomendable, para acabar de superar estas deficiencias teóricas, releer Aristóteles y Rousseau.
De manera que si se presenta un proyecto político “para Cataluña” que “también es válido para España” es que ambas existen como realidades sociales, integradas por ciudadanos, cuyos sentimientos e intereses pueden ser complementarios y compatibles o no. Y Ciudadanos de Cataluña omite afirmar su identificación comunitaria con el pretexto de relegar los sentimientos de identidad al ámbito privado.
Pero la identidad catalana y española, además de privadas son también públicas, puesto que existe un interés general que les corresponde, por lo que es preciso definirse y afirmarse en el sentimiento o creencia de su compatibilidad y complementariedad. Es decir, definirse como portadores de un proyecto catalán y español, perdiendo el miedo a las palabras y a las realidades colectivas, y afirmando nuestra defensa de la definición constitucional de ambas y del Estado autonómico-federal que la Constitución de 1978 plasmó jurídicamente. Y ello, aunque sea preciso emprender reformas constitucionales de diverso tipo como las apuntadas en el programa; pero los principios son válidos.
Por ello, la idea de España como Nación articulada en un Estado autonómico-federal que reconoce la existencia de Nacionalidades y Regiones a las que garantiza autonomía y exige solidaridad, es la fórmula de resolución del problema de la compatibilidad de identidades y entidades públicas diversas en España, y debe ser defendida con firmeza y coherencia.
La clave teórica para deshacer el enredo se encuentra en la misma noción de pluralidad. España es una Nación plural articulada en un Estado común, y forman parte de ambos nacionalidades y regiones, que también son plurales y tienen reconocida la autonomía por el Estado común. Y de esa línea roja no se puede pasar, como está sucediendo, so pena de desintegración más o menos rápida.
En fin, esta es mi objeción permanente a cierta propensión irracional de Ciudadanos, y una vez dicho esto, paso a comentar las coincidencias, que son todas las demás, y que deberían ser la consecuencia coherente del esquema anteriormente apuntado.

2.- LA CONCEPCION INTEGRADORA Y COOPERATIVA DE CATALUÑA EN ESPAÑA

En los apartados 97 y 100 del programa “Ciudadanos” desarrolla una concepción amable, positiva y cooperativa de Cataluña como realidad integrada en España, que ha de buscar una relación de amistad e igualdad con el resto de las comunidades autónomas y con el conjunto del país, proponiendo para ello medidas de perfecccionamiento del Estado autonómico, como la reforma del sistema electoral para desbloquear las listas y reducir la sobrerrepresentación de las minorías en el Congreso; la reforma de la Constitución para convertir al Senado en una verdadera Cámara de representación territorial; y la revisión del art. 150.2, junto con la clarificación de las competencias del Estado indispensables para el desarrollo de su papel de garante de las libertades y los derechos de los ciudadanos.

3.- LA REFORMA DE LAS INSTITUCIONES CATALANAS

En los apartados 74 y siguientes del programa, “Ciudadanos” presenta algunas propuestas novedosas, tales como la de defender la presencia en las sedes de todas las instituciones públicas de Cataluña y edificios oficiales de los símbolos constitucionales y estatutarios, como la bandera “nacional” y la “senyera”; el compromiso de que los parlamentarios y cargos públicos de “Ciudadanos” utilicen indistintamente el catalán y el castellano en las instituciones públicas y en su relación con los ciudadanos; la sustitución de la fiesta del Once de Septiembre por la Diada de Sant Jordi como Díada de Cataluña; una reforma del régimen electoral autonómico que instaure el principio de proporcionalidad en la asignación de escaños a las provincias, así como la configuración del sistema en base a candidaturas presentadas en listas abiertas; la reducción del tamaño de las circunscripciones y la limitación a dos legislaturas del mandato máximo de altos cargos como el de Presidente de la Generalitat, o “Conseller”, o Presidente del Parlamento; la supresión de las subvenciones destinadas a la “construcción nacional” y la asignación de los recursos liberados con ello a prioridades sociales; la adecuación de los sueldos de las autoridades, cargos públicos y parlamentarios a las posibilidades económicas de Cataluña, homologándolas con las del resto de España, sin prescindir de la evaluación de las diferencias en el coste de vida entre unas y otras zonas del país; la supresión de órganos, estructuras y servicios innecesarios; la reducción del número de asesores; el endurecimiento de la legislación de incompatibilidades y su aplicación efectiva; y la definición de una iniciativa para que el Estado recupere y ejerza efectivamente diversas competencias en las que se ha inhibido, correspondientes a las funciones estatales de vertebración nacional, cohesión social e igualdad entre españoles.

4.- LA REINSTAURACION DEL PLURALISMO CULTURAL Y LINGÜISTICO

En los apartados 87 y siguientes del programa, “Ciudadanos” presenta diversas propuestas para recuperar el pluralismo cultural y lingüístico de Cataluña, dinamitado y lesionado inconstitucionalmente desde la Generalitat.
Dichas medidas incluyen, entre otras, la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña a fin de que reconozca el catalán y el castellano como lenguas propias y oficiales de Cataluña, así como el derecho de opción lingüística de los ciudadanos en sus relaciones con las Administraciones, la libertad de uso lingüístico en las relaciones privadas y la igualdad de derechos lingüísticos de los ciudadanos; la eleboración de una nueva Ley de Política Lingüística que recoja los principios de bilingüismo y cooficialidad efectiva; el fomento de la utilización de ambas lengüas oficiales por las Instituciones y Administraciones Públicas; la supresión de las cuotas lingüísticas en la exhibición cinematográfica; el empleo equilibrado de las dos lenguas cooficiales en los medios de comunicación públicos y privados; y la supresión de las Oficinas de Garantías Lingüísticas.
Por último, es importante, en este aspecto, la propuesta de instar a las Cortes Generales a que aprueben una Ley Orgánica reguladora de la oficialidad de las lenguas en España, en desarrollo del art. 3 de la Constitución.

5.- LA DEFINICIÓN DE UNA NUEVA POLÍTICA EDUCATIVA PARA LA CIUDADANIA

“Ciudadanos” define en su introducción a las propuestas educativas específicas, la concepción que sustenta sobre cómo habría de ser el sistema educativo en Cataluña:

“…La educación constituye un servicio fundamental para el desarrollo de los ciudadanos y el progreso armónico de la sociedad. Conscientes de esta importancia, en Ciutadans apostamos por una escuela pública, bilingüe, aconfesional y de calidad, capaz de garantizar la igualdad efectiva de oportunidades y la calidad en la formación cívica y profesional de los estudiantes. Frente a la filosofía de promoción automática y facilismo, impulsada en su día por la LOGSE, que renuncia a la excelencia educativa y dificulta la promoción social de las clases más desfavorecidas, Ciutadans reivindica la cultura del esfuerzo y el mérito como pilares básicos del sistema educativo.
Creemos que la inmersión lingüística obligatoria vigente en Cataluña y la vehicularidad única del catalán en las aulas son metodologías discriminatorias y nocivas para los estudiantes en general, que se ven privados de la riqueza que supone la diversidad lingüística catalana; y los castellanohablantes en particular, que ven vulnerados sus derechos lingüísticos y afectado su rendimiento escolar…”

En lo que se refiere a propuestas concretas, en los apartados 18 y siguientes del programa, “Ciudadanos” propone, entre otras cosas, la armonización de los contenidos educativos en toda España y el que sea el Estado quien asuma la potestad de determinar íntegramente los contenidos de la enseñanza (sin perjuicio de la participación autonómica en contenidos particulares); la colaboración con la Alta Inspección Educativa; la libertad de opción lingüística (catalán y castellano) en la primera enseñanza, a fin de garantizar el derecho a recibirla en la lengua materna del alumno; la definición de una vía única a partir del segundo ciclo de Primaria, con una presencia mínima de cada lengua oficial de un 35% en cada tramo; y la presentación de una proposición a las Cortes Generales para que todas las escuelas españolas e institutos ofrezcan la enseñanza de una segunda lengua española (además del castellano) como optativa a lo largo de la escolaridad, así como que todas las Universidades ofrezcan las lenguas cooficiales como asignaturas de libre elección y oferta obligatoria.

ESCENARIOS DE FUTURO


Estos cinco capítulos de propuestas son los que constituyen, a mi juicio, el núcleo más definitorio del proyecto de “Ciudadanos” en lo referente al desbloqueo de Cataluña en una nnueva dirección positiva para el desarrollo político del país y del conjunto de España. De los votos que obtenga “Ciudadanos” en las elecciones dependerá el papel que vaya a jugar en el futuro y, en gran medida, el rumbo de Cataluña durante los años venideros.
Dada la situación de estancamiento y equilibrios ajustados que parecen pronosticar las encuestas, el que “Ciudadanos” obtenga representación parlamentaria puede ser bastante relevante para la orientación del país.
Se me ocurren, con respecto a esto, tres escenarios futuros:

1) “Ciudadanos” no obtiene suficientes votos como para obtener representación parlamentaria.
En este supuesto, “C´s” tendrá que ir consolidándose como partido en Cataluña y el resto de España, en vistas a futuras elecciones municipales, autonómicas y generales.

2) “Ciudadanos” obtiene entre uno y tres Diputados en el Parlamento de Cataluña.
En este supuesto, su función consistirá en desempeñar el papel de enzima crítica y desbloqueadora del sistema, sin compromisos con nadie, y haciendo llegar a la opinión pública sus propuestas desde una posición mejor que la actual, preparándose para el nutrido calendario electoral en ciernes en el conjunto del país.


3) “Ciudadanos” obtiene cinco o más representantes en el Parlamento.
En este caso, su papel puede ser bastante determinante en lo referente a futuras alianzas parlamentarias o de gobierno, orientando el rumbo hacia el restablecimiento del orden constitucional y la cooperación de Cataluña con el resto de España.
El pueblo de Cataluña definirá las opciones después de la Castañada.




El Defensor del Pueblo y el Tribunal Constitucional

Por Albert Mallofré

Hay que ver lo mal que les ha sentado a los artífices del nuevo Estatut el recurso del Defensor del Pueblo al Tribunal Constitucional. El recurso del Partido Popular ya estaba anunciado pero este del Defensor del Pueblo ha causado estragos. Tanto que como cúmulo de todos los despropósitos que le han dedicado, se ha cursado al Congreso de los Diputados una moción de reprobación para el Defensor, con ruego de destitución por su tremendo atrevimiento. Lo ha promovido la parte catalana de ICV y ha embarcado en la aventura al Sr. Llamazares, que se apunta presto a todas las salvajadas. Esta es una de ellas, porque ni en el estatuto del Defensor del Pueblo ni en el reglamento de las Cortes figura la posibilidad de recusación del Defensor. Pero a ellos, las leyes y los reglamentos les tienen sin cuidado. Los socialistas dan paso a la moción y avisan que votarán en contra. Otro despropósito. Mientras tanto, el Tribunal Constitucional admite a trámite el recurso, lo cual le da carácter de viabilidad y desarma el recurso Llamazares. Pero es igual. El Constitucional ¿qué importa? Si se pronuncia a favor del recurso y contra el Estatuto ya veremos como se pide la destitución de sus miembros.

En este proceso se ha visto de todo el mismo Presidente Maragall dice que no se puede recurrir una ley aprobada por el pueblo, olvidando que la misma Generalitat ha interpuesto más de un recurso al Constitucional contra leyes de rango estatal que también habían sido aprobadas por el pueblo.

El Tribunal Constitucional existe precisamente para dirimir dudas y decidir según la ley. El candidato Montilla aseguró que el Defensor quiso "agradecer al P.P. su nombramiento" olvidando que el Sr., Múgica fue confirmado como Defensor del Pueblo por el Gobierno actual, del que el Sr. Montilla era ministro. Y hablando de ministros, el Sr. Múgica fue ministro con el PSOE, en los gobiernos de Felipe González, ¿no? Otros políticos afirman que si el Constitucional falla en contra de esos artículos del Estatut que se recurren, será la Constitución la que está equivocada y habrá que cambiarla para que estos artículos recurridos sean constitucionales.

En esta carrera de disparates se deja en olvido que nuestro estado español se rige por el sistema democrático constitucional, con lo cual la soberanía reside en el pueblo constituyente, autor de la Constitución, por encima de las cámaras estatales o autonómicas y también por encima de la opinión del pueblo de una comunidad autónoma, aunque se exprese mediante referendum. Precisamente, para que estos poderes constituidos, parlamentos, autonomías, etc., no vulneren la Carta Magna de la Constitución se estableció, como garantía, un Tribunal Constitucional y se legitimó a un Defensor del Pueblo para interponer, si se diera el caso, recursos de inconstitucionalidad.

Por tanto, en el caso del que hablamos, el Defensor del Pueblo ha utilizado este procedimiento cumpliendo con su deber y en defensa del pueblo precisamente. En defensa del pueblo español constituyente, que dio lugar a la Constitución en la que se apoya nuestro estado democrático.

Parece ridículo tener que apelar a argumentos de esta naturaleza tan elemental para rebatir una insólita, antirreglamentaria e ilegal moción de reprobación en las Cortes, donde se intenta imponer la insensatez interesada sobre la razón, simplemente cuando la razón les parece inconveniente.-



Follarse a la derecha: el sueño de la izquierda

Por Pilar Castro-Villalba.

No saben muchos que, en esto del sexo, ahora, se lleva el ni tan siquiera preguntar como te llamas y como se puede llegar al final "en tu casa o en la mia" -de los papases, claro- y así recuperar la paz y la gloria que llegan juntas a tan necesaria forma de vivir uno de los impulsos mas fuertes y naturales del ser humano.

Por tanto, utilizar politicamente la coyunda para asustar a la posible y frigida derecha , parece a estas alturas como un tanto ridídículo o mejor aún, hasta divertido.

Lo malo del asunto es que, con este sentido de lo profundo, de lo que de verdad interesa al pueblo, van a llegar unos cuantos iluminados progresitas a su modo, que nos van a decir como y de que manera deberemos vivir, actuar y andar por la vida a golpes de leyes, obligaciones y demás, que ademas, no van a poder ser llevadas a la practica por que el final, nadie ha pensado como debe ser el papel para imprimir dichas leyes y se quedan en eso: un borrador del cuaderno de notas electrónico del Parlament.

Pensar así de los que dicen tener la llave de la verdad y la justicia, del secreto de la vida, no es nada del otro mundo.

Cada dia, a cada momento, en cada intervención, en las cosas cotidianas nos están dando el perfil que les caracteriza y que además lo hacen -si no fuera tan triste- un tanto especial y bufónico.

Hoy sin ir mas lejos encuentro en una respuesta del Sr. Carod publicada en un periódico, la Vanguardia, algo digno de ser analizado y con los resultados en la mano poner al personaje en su sitio.

Resulta que, el Sr. Carod a la pregunta ¿Sabe cual es el pescado fresco de esta temporada? contesta: "No le sabría decir. Pero si noto al instante, desde pequeño, si el pescado es, no ya fresco, sino del día".

¡Dioses!. ¡Otra vez asoma, el Sr., Carod la patita! Con paladar tan exquisito, comprendo perfectamente su lucha para que los pobres, lo que no podemos -yo no puedo con la pensión que tengo- comer, cada día y nada más ser pescados, toda clase de peces y mariscos.

Debería firmarlo ante notario: Comprometerse que comeremos, los pobres, el pescado de la barca a la mesa, en el mismo día...

Ya, a estas alturas, no recuerdo el sabor del pescado fresco y el congelado entra en mi casa una o dos veces a la semana.

Esta anecdota del Sr. Carod, que por lo que veo ha comido siempre pescado fresquiiiiisimo, desde su mas tierna infancia, acaso cuando otros pasaban hambre, me recuerda otra anécdota que se contaba en mi casa como exponente de una forma de estar en el mundo lejos de la cultura cotidiana, de la cultura lógica y de la humildad.

En el puesto de huevos, una señora le dice a la dependienta: Nena, por favor, dame huevos rubios que si me los das blancos, el nene -35 años- me dice: Mama, -sin acento- este huevo no es el de siempre.

Por lo que veo el paladar es cuestión de cáscara.

Lo malo, lo terrible, lo inquietante es que esos que no saben que los huevos son lo mismo con cascara blanca o cascara rubia, nos lleguen a gobernar.

No quiero, bajo ningún concepto, olvidarme de la "bienvestida" Sra. Mayol, que el domingo pasado presumía que a "su Joan se le notaba que era hijo de un anarquista"

Otra vez: ¡Dioses!. A la única persona que se le notó que era anarquista, con clase y tronío fue "Madamme L" -otra película- en la que Sofia Loren, la esposa de una anarquista, Paul Neuman. supo apañarse con un lord inglés, impotente, al que le da 9 o 10 hijos de D. Paul, para salvar a su marido.

De todas formas, Sra. Mayol, Doña Imma, por líricos que fueran los sueños de los anarquistas, se llevaron por delante, decretaron penas de muerte sin juicio previo a unos cuanos inocentres que no sabían ni entendía de ideales tan magnos y rígidos.

¿Dentro de 100 años, podrán nuestros herederos presumir que fueron asesinos de Eta, nazis o stalinistas?